Tipos de jardinería, de abonos y de utensilios

Como cualquier disciplina, la jardinería también tiene diversos tipos y subtipos, definidos en función de las técnicas empleadas, del contexto en el que se aplican y en general de los objetivos. No podemos hablar de los mismos tipos de procedimiento, por ejemplo, si comparamos la jardinería casera con la jardinería profesional; y dentro de este segundo grupo, tampoco es igual la urbana que la rural. El tipo de fertilizantes ecológicos empleados, el tamaño de utensilios básicos como palas y regaderas, la preparación de la tierra en el suelo o dentro de una maceta, etc., son algunos de los cambios que se pueden dar en un caso o en el otro.

Sin ir más lejos, también hay diferentes versiones de regaderas, de palas, de macetas y, por supuesto, de abonos. Hemos mencionado el abono ecológico, que no es ni mucho menos el único y el estándar. Sí es un tipo de abono que, tanto en el caso de la jardinería profesional como aficionada, se está empezando a imponer, o por lo menos a comercializar mucho más, ya que va acorde con los nuevos tiempos. La sostenibilidad y el cuidado del medioambiente hoy en día es imprescindible en todo tipo de trabajos y aficiones, pero en una en la que el objetivo es plantar árboles, flores, plantas u hortalizas, lo es todavía más.

Por otro lado, también hay que considerar el tipo de especies que vamos a plantar. La tierra de un huerto va a requerir de nosotros otro tipo de atenciones, y en el caso de según qué tipo de plantas es posible que sea imprescindible adquirir un abono mucho más especializado, como los abonos cannabis. Por supuesto, también hay que considerar que, en el caso de las hortalizas, las verduras y las frutas, los cuidados tienen que ser lo bastante delicados como para garantizar que el producto final no sea peligroso para la salud. Mientras menos químicos usemos, mejor.

Como cualquier disciplina, la jardinería también tiene diversos tipos y subtipos, definidos en función de las técnicas empleadas, del contexto en el que se aplican y en general de los objetivos. No podemos hablar de los mismos tipos de procedimiento, por ejemplo, si comparamos la jardinería casera con la jardinería profesional; y dentro de este segundo grupo, tampoco es igual la urbana que la rural. El tipo de fertilizantes ecológicos empleados, el tamaño de utensilios básicos como palas y regaderas, la preparación de la tierra en el suelo o dentro de una maceta, etc., son algunos de los cambios que se pueden dar en un caso o en el otro.

Sin ir más lejos, también hay diferentes versiones de regaderas, de palas, de macetas y, por supuesto, de abonos. Hemos mencionado el abono ecológico, que no es ni mucho menos el único y el estándar. Sí es un tipo de abono que, tanto en el caso de la jardinería profesional como aficionada, se está empezando a imponer, o por lo menos a comercializar mucho más, ya que va acorde con los nuevos tiempos. La sostenibilidad y el cuidado del medioambiente hoy en día es imprescindible en todo tipo de trabajos y aficiones, pero en una en la que el objetivo es plantar árboles, flores, plantas u hortalizas, lo es todavía más.

Por otro lado, también hay que considerar el tipo de especies que vamos a plantar. La tierra de un huerto va a requerir de nosotros otro tipo de atenciones, y en el caso de según qué tipo de plantas es posible que sea imprescindible adquirir un abono mucho más especializado, como los abonos cannabis. Por supuesto, también hay que considerar que, en el caso de las hortalizas, las verduras y las frutas, los cuidados tienen que ser lo bastante delicados como para garantizar que el producto final no sea peligroso para la salud. Mientras menos químicos usemos, mejor.

Sin duda, la mejor manera de comenzar, al menos en el caso de la jardinería aficionada, es plantando una flor o una planta de cuidados más sencillos en una maceta.

Como cualquier disciplina, la jardinería también tiene diversos tipos y subtipos, definidos en función de las técnicas empleadas, del contexto en el que se aplican y en general de los objetivos. No podemos hablar de los mismos tipos de procedimiento, por ejemplo, si comparamos la jardinería casera con la jardinería profesional; y dentro de este segundo grupo, tampoco es igual la urbana que la rural. El tipo de fertilizantes ecológicos empleados, el tamaño de utensilios básicos como palas y regaderas, la preparación de la tierra en el suelo o dentro de una maceta, etc., son algunos de los cambios que se pueden dar en un caso o en el otro.

Sin ir más lejos, también hay diferentes versiones de regaderas, de palas, de macetas y, por supuesto, de abonos. Hemos mencionado el abono ecológico, que no es ni mucho menos el único y el estándar. Sí es un tipo de abono que, tanto en el caso de la jardinería profesional como aficionada, se está empezando a imponer, o por lo menos a comercializar mucho más, ya que va acorde con los nuevos tiempos. La sostenibilidad y el cuidado del medioambiente hoy en día es imprescindible en todo tipo de trabajos y aficiones, pero en una en la que el objetivo es plantar árboles, flores, plantas u hortalizas, lo es todavía más.

Por otro lado, también hay que considerar el tipo de especies que vamos a plantar. La tierra de un huerto va a requerir de nosotros otro tipo de atenciones, y en el caso de según qué tipo de plantas es posible que sea imprescindible adquirir un abono mucho más especializado, como los abonos cannabis. Por supuesto, también hay que considerar que, en el caso de las hortalizas, las verduras y las frutas, los cuidados tienen que ser lo bastante delicados como para garantizar que el producto final no sea peligroso para la salud. Mientras menos químicos usemos, mejor.

Sin duda, la mejor manera de comenzar, al menos en el caso de la jardinería aficionada, es plantando una flor o una planta de cuidados más sencillos en una maceta.

Sin duda, la mejor manera de comenzar, al menos en el caso de la jardinería aficionada, es plantando una flor o una planta de cuidados más sencillos en una maceta.