Qué son, para qué sirve y cómo se usan las cámaras de vigilancia analógicas

Las cámaras de vigilancia analógicas son aquellas que captan vídeo a través de cables coaxiales o cables trenzados (con su respectivo adaptador). La imagen se transmite en dispositivos DVR, HVR o servidores dedicados a la videovigilancia. Al mismo tiempo que se transmite el vídeo en tiempo real, también hay la opción de guardar la grabación. Hacer ambas prácticas es lo más conveniente para tener un mejor control del contenido que se graba y así tener un sistema de seguridad más sólido.

Las cámaras analógicas frente a otros tipos

Algo a tener en cuenta, y que resulta muy ventajoso frente a otros tipos de cámaras de vigilancia, es que cuenta con grabación en bajas condiciones de luz. Esto permite seguir recibiendo vídeo durante las noches, aunque en modo monocromático.

En cuanto a seguridad, las cámaras de vigilancia analógicas son muy básicas, si se las compara, por ejemplo, frente a las cámaras de vigilancia IP. El vídeo que graban no está cifrado y es fácil vulnerar físicamente las cámaras porque son muy visibles, a menos que se adquiera alguna con camuflaje o se posicione de forma estratégica.

Aun así, se tratan de cámaras de vigilancias muy extendidas por su efectividad y bajo costo. Son recomendadas en sitios que no requieren de seguridad extrema, pero sí una vigilancia constante.

Modos de grabación de las cámaras de vigilancia analógicas

Dependiendo de las necesidades en cuanto a seguridad, es preferible elegir un modo de grabación u otro. Estos son:

  • Grabación continua.
  • Grabación por periodos de tiempo.
  • Grabación por captación de movimiento.

En principio, se puede pensar que el modo de grabación continuo es el más efectivo, pero tiene como importante desventaja que el almacenamiento del vídeo ocupa demasiado espacio en el disco duro, por lo que se puede guardar la información por un periodo de tiempo reducido. Esto tiene por contra que no será posible revisar todo el contenido grabado por la cámara, a menos que se haga una inversión significativa en aumentar el espacio de almacenamiento.

Elegir el modo de grabación por periodo de tiempo es una solución muy eficiente para poder controlar con facilidad el almacenamiento del vídeo. Sin embargo, es imprescindible escoger con cautela el rango de tiempo que se va a grabar, para no tener fallos de seguridad. Aun así, siempre hay riesgos en este modo de grabación, ya que puede ocurrir un imprevisto fuera del horario pautado para la captura de vídeo.

La grabación por movimiento es la más eficiente en cuanto al uso de recursos, y muy efectiva además. Eso sí, siempre que se posicione la cámara para grabar cualquier plano que se mantenga estático cuando no sea necesario de monitorear y, a la vez, esté en movimiento cuando se deba vigilar.

Lo adecuado, para mantener una seguridad efectiva, es colocar las cámaras de forma estratégica, tanto en posición como en su modo de grabación. Es recomendable contratar a una empresa especialista en seguridad para que haga la disposición más efectiva y eficiente.