Pasos para diseñar una dieta sana

La alimentación es indispensable para el ser humano, no hay manera de vida que no incluya el consumo de algún alimento porque ellos te brindan acceso a nutrientes que estimulan tu desarrollo y un buen estado de salud.

Diseñar una dieta sana requiere pasos, es un proceso metódico y casi secuencial porque la alimentación es un asunto bastante sensible que exige ser atendido con el mayor de los cuidados. Los siguientes dos apartados te ilustrarán dos de los pasos que deberías seguir durante el diseño de una dieta.

Identifica tu metabolismo

Determina tu tipo de metabolismo antes de empezar una dieta, esa información te orientará sobre el aporte energético que cada alimento o comida pudiera o debería darte, así como las porciones alimenticias que deberías tener por día. El metabolismo influye mucho en tu estilo de vida, no es un factor que debas desestimar.

Los requerimientos alimenticios varían para cada metabolismo, una persona de metabolismo rápido necesitará consumir con mayor constancia que alguien de metabolismo lento, cuyo organismo tarda más en procesar los alimentos y los nutrientes que traigan consigo.

Un metabolismo rápido exige un mayor consumo calórico para percibir más energía, un factor a considerar al diseñar la dieta. Por otro lado, un metabolismo aletargado no necesita consumo alimenticio constante, la sensación de saciedad puede prolongarse en el tiempo sin que debas comer mucho, lo que puede ser muy conveniente si el objetivo de la dieta es la pérdida de grasas y el adelgazamiento.

Consulta un nutricionista

El nutricionista es tu guía en todo lo relacionado con la alimentación, tal como un simulador de préstamos te orienta en materia de finanzas. El nutricionista te recomendará alimentos según tus características y necesidades, y te dirá cuáles alimentos deberías evitar según tu objetivo final: aumento de masa muscular, adelgazamiento, engorde, etcétera.

Consultar un nutricionista te permitirá diseñar mejor tu dieta, ellos te podrán ofrecer datos verídicos alrededor de los componentes vitamínicos y proteicos de cada alimento, así como la mejor manera de aprovechar esas propiedades. Con la información nutricional decidirás mejor qué te conviene y qué no, muchos más si sabes cuál será el norte de la dieta. 

Puede que tu nutricionista te recomiende algunos suplementos vitamínicos, mas esto no es una situación particularmente frecuente. Ellos no son costosos, no es necesario que pidas minicréditos rápidos ni nada parecido para hacerte con ellos. Abstente de suplementos vitamínicos si no son señalados por el especialista, ellos pueden entorpecer la absorción de los nutrientes por vía alimentaria y generar efectos secundarios indeseables.