La diversión de una escape room en Barcelona

A veces el ocio nos falla. No sabemos cómo divertirnos, por ejemplo, un sábado noche, y a lo mejor estamos cansados de la rutina de siempre. Es posible que no tengamos ganas de ir al cine, o que lo que queramos sea hacer algo entretenido en pareja o con nuestros amigos sin que eso suponga ir una vez más a la cafetería o al restaurante que estamos cansados de ver, o hacer solo eso y ya.

Por suerte hay muchas maneras de divertirnos en la actualidad, y algunas de ellas están empezando a ser bastante conocidas. Una noche en Barcelona, por ejemplo, puede animarse si al hecho de disfrutar en buena compañía le añadimos una pequeña dosis de creatividad e interpretación. Es lo que nos permiten hacer los escape en Barcelona.

Las escape room, en general, ofrecen muchísimas opciones de diversión. Picadero Motel es un buen ejemplo de ello y nos sirve para ilustrar las ventajas de una noche de escape en Barcelona:

  • Una trama de película: En este caso, los jugadores son periodistas infiltrados en un motel con fama de desapariciones masivas de huéspedes. La aventura, el terror y el suspense van de la mano en esta historia, que nos parecerá más divertida que cualquier película de miedo.
  • Diversión colaborativa: Picadero Motel es una escape en Barcelona para un mínimo de dos personas y un máximo de seis. Ya vengamos solo con una persona más o llenemos el culo, la mayor diversión de una escape es que podemos colaborar para resolver el misterio.
  • Imaginación e inventiva: No solo tenemos que ser raudos de pensamiento para resolver los enigmas y los acertijos que se nos presenten en la trama, sino que tendremos que esforzarnos por ser coherentes con el tipo de personaje al que interpretamos.
  • La estética importa: Disfrazarse no es obligatorio en una escape en Barcelona, pero llevar un poco de atrezzo, por ejemplo una cámara fotográfica para interpretar mejor a nuestro periodista, nos puede meter todavía más en la historia, y el entretenimiento será mayor.

En definitiva, una escape en Barcelona se presenta no ya como una firme alternativa de ocio para un sábado noche, sino que podemos acudir de hecho otros días de la semana y a otras horas. Además de repetir, puesto que la historia nunca será igual, sobre todo si acudimos distintas veces con distintas personas.

¡Siempre merece la pena volver!