La compraventa de oro vuelve a convertirse en el modelo de inversión y financiación más seguro

La compraventa de oro ha constituido una fuente de enriquecimiento durante mucho tiempo. No se trata, en absoluto, de algo nuevo. No obstante, sí que es cierto que en la actualidad, esta alternativa para generar beneficios ha vuelto a recuperar parte del brillo perdido. La aparición de plataformas especializadas como dineroalmomento son una clara muestra de que el sector continúa invicto como uno de los más seguros y estables de la economía y del campo de la inversión. En situaciones donde las carencias y limitaciones económicas hacen que se tambalee la estabilidad en el ámbito familiar y doméstico, adquirir dinero al momento se convierte en una necesidad acuciante. No son pocas las familias y particulares que han decidido apostar por negocios basados en reclamos del tipo «compro oro granada«, en cualquier otra comunidad o, por supuesto, vía online. Las razones son obvias: Acceso a cierta estabilidad y dinero al momento.

La demanda de oro ha experimentado un incremento a lo largo del último año. Dicha subida se ha saldado con la asombrosa cifra de 1234 toneladas, una cuota que contrasta bastante en comparación con los datos que se registraron a lo largo del primer trimestre de 2021. La diferencia ha sido llamativa: Un crecimiento del 34%. Además, también refleja una subida en un 19% en relación al promedio de la demanda total registrada durante los últimos cinco años.

Pero, ¿a qué se debe esto exactamente y cómo ha afectado al precio de venta? Según los datos disponibles, éste también se ha visto incrementado en un 8%. Existen diferentes factores que han influido en este fenómeno. Por ejemplo y, probablemente el más obvio, la inestabilidad que ha condicionado el contexto geopolítico. En la actualidad, con la guerra de Ucrania la incertidumbre se ha visto acrecentada entre el sector de los inversores. Por supuesto, también hay que achacar el efecto que ha tenido la subida de la inflación que, en la actualidad, ha alcanzado un ratio que no se veía desde hace décadas.

Por otro lado, no debemos obviar los EFT de oro. Éstos han experimentado una buena acumulación de capital a lo largo de este primer trimestre. ¿La razón? Lo más probable es que se deba a que los inversores desean posicionarse en un activo refugio, es decir, en una modalidad de inversión que proporcione mayores garantías en materia de seguridad. Tan sólo esto ha propiciado una subida en 269 toneladas a lo largo del primer trimestre de 2021.

Por último, también ha parecido un mayor volumen de demanda. Por ejemplo, la demanda física de oro se ha contabilizado en nada más y nada menos que en 282 toneladas o, lo que es lo mismo, un 11% por encima de la media trimestral registrada a lo largo de los últimos cinco años. Los bancos centrales por su parte, también han dejado constancia de un incremento que ya se contabiliza en 84 toneladas de oro a su reserva oficial.

Por otro lado, también se ha constatado una mayor estabilidad dentro del segmento tecnológico, con una recepción de 8,7 toneladas. Si analizamos el sector de la minería, su incremento ha sido especialmente pronunciado, con una subida de 586 toneladas debido, sobre todo, a que se ha recuperado la actividad dentro de China. Además, las previsiones dicen que las dinámicas futuras estarán regidas por una estabilización e, incluso, por una continuada tendencia alcista. No cabe duda que el oro se ha convertido en una fuente de ingresos especialmente propicia en unos tiempos en los que la inestabilidad económica y social han marcado una pauta de incertidumbre en todos los niveles de la sociedad.