Encuentra el limpiador facial ideal

Es el elemento encargado de remover la capa de impurezas de la piel que se atasca de forma natural, además de eliminar el sebo natural y los restos de maquillaje. Es por ello que se trata de uno de los cosméticos más influyente en la salud de tu piel, y se tiene que escoger el correcto para que sea realmente efectivo.

¿Cómo elegir el limpiador facial?

Puede parecer obvio, pero lo primero que debes entender es que el limpiador más caro no es necesariamente el mejor. Tienes varias opciones a precios muy buenos, que incluso pueden ser aún mejores. No siempre lo costoso es sinónimo de calidad, aunque tampoco vale la pena ahorrar tanto si se va a sacrificar efectividad.

El limpiador facial no debe tener ningún tipo de fragancias ni colorantes porque son aditivos que tienden a causar irritaciones, incluso si tu piel no es especialmente delicada. En el mejor de los casos, te puede irritar con el uso prolongado, aunque lo peor que podría suceder es que salgan erupciones.

La prioridad de este cosmético es limpiar el rostro de forma exhaustiva, y no hidratarlos o reafirmar la piel. Sí es cierto que eliminar la suciedad del rostro facilita la acción de otros cosméticos con estas funciones, pero ten en cuenta que un limpiador facial no va a ser el encargado de todo lo demás también.

Según tu tipo de piel

Hay de varios tipos, de acuerdo a la piel de las personas. Puede ser un poco tedioso encontrar uno con las siguientes características, pero siempre será la mejor opción.

  • Para la piel sensible o seca. El adecuado es un limpiador facial sin alcohol ni jabón, además de tener un pH neutro. Estas características evitan que la piel se seque más de la cuenta, aparte de que sus ingredientes están especialmente pensados para no irritar.
  • Para la piel grasa. En este caso, lo mejor es un gel limpiador facial porque no contiene aceites, aparte de ofrecer una sensación de frescor en la piel. El pH debe seguir siendo neutro para no alterar el propio.
  • Para pieles normales. Son las más privilegiadas porque les viene bien cualquier tipo de limpiador facial: crema, gel y jabones son más que apropiados. Lo que sí se recomienda es buscar uno acorde al acabado buscado, como un limpiador facial con aceite si te gusta que quede un poco grasosos durante unos minutos (más que todo para hidratar).

Como recomendación final, hay que lavar bien las manos con agua y jabón antes de aplicar el limpiador. De esta forma, no sumas bacterias que se acumulan en tus manos a tu rutina de limpieza.