Cómo disfrutar sanamente de los dulces

Los pasteles, los dulces o las galletas, entre otras delicias de repostería, son algo así como un pecado delicioso. Porque no podemos obviar el hecho de que abusar de todas estas cosas es malo para nuestra digestión y para nuestra salud, al menos si somos personas adultas. ¿Significa eso que debemos renunciar a ello para siempre y alimentarnos exclusivamente de fruta y verduras? En absoluto. Más bien que tenemos que ser coherentes con lo que nos gusta y con nuestra necesidad de cuidarnos la salud digestiva, y hallar el término medio ideal. No se trata de acudir a una pastelería industrial de Madrid todos los días, pero sí de hacerlo una o dos veces por semana.

Algo positivo de tomarnos en serio esta rutina es que las posibilidades de disfrutar como niños acudiendo a una pastelería, tal vez a nuestra favorita de toda la ciudad, aumentan exponencialmente. A fin de cuentas, y como suele decirse, la rutina es mala desde el punto de vista de la sorpresa, ya que acabamos normalizando algo que nos encanta y, en cierto modo, haciendo que pierda la chispa. Sin embargo, si disfrutamos de las delicias de las fábricas de pastelería en días señalados, por un lado sentiremos que estamos haciendo algo especial y poco habitual; y por otro, nos cuidaremos bien de la pandemia del coronavirus.

Sin embargo, es importante tener en cuenta una realidad justa: hoy en día, las pastelerías son establecimientos seguros, y lo veremos con nuestros propios ojos cuando vayamos al que más nos guste. Los y las trabajadores/as llegan mascarilla de seguridad homologada y cuidan al máximo la higiene, lavándose las manos antes de servir los pasteles y las galletas o, en fechas señaladas, los riquísimos roscones de Reyes. El aforo limitado, los expendedores de gel hidroalcohólico y la desinfección de las mesas y los suelos también es constante.

Por lo tanto, no existe absolutamente ningún motivo de peso que no impida disfrutar de nuestro pequeño y dulce pecado alguna que otra vez a lo largo del mes. Luego podemos compensar con una sana dieta o una rutina de ejercicio.